Funcionariado, ciudadanía y tijeretazo

No soy funcionaria. Lo digo por si acaso y me disgustan los comentarios de todos aquellos que se han alegrado de los recortes salariales al funcionariado.

Sí, sé que hay aspectos de las administraciones públicas en general y del Sistema Sanitario en particular, que funcionan mal, que se pueden mejorar, que no siempre la burocracia agiliza las cosas, aunque a veces es necesaria para que pueda ser garantista. Todo esto es cierto, pero también lo es que no es privativo de lo público. Qué os voy a contar de la épica necesaria para contactar con las operadoras telefónicas o cualquier otra compañía suministradora o conseguir que te traten como un ser humano desesperado en cualquier aeropuerto cuando cancelan vuelos y billetes…sólo por citar los ejemplos más populares de grandes compañías y negocios privados. Me abstengo de citar a la banca y su gestión.

La diferencia con las administraciones públicas, está en que la ciudadanía formamos parte de ellas, las hemos creado nosotros para gestionar nuestra actividad cotidiana y por lo tanto, nosotros deberíamos tener la capacidad de mejorarlas o cambiarlas. Quizás primero comprender. Lo intento.

El argumento más repetido: el empleo fijo como privilegio. Como dice en este artículo de Rebelión, Jose Arturo Val del Olmo: tener un empleo estable no es un privilegio, sino una condición de imparcialidad política.

Esta es la razón de ser y la que debería primar: que los empleados públicos, puedan actuar con independencia, sin sometimiento a los cambios políticos. Dado el alto porcentaje de interinaje que existe actualmente, es fácil preguntarle al interino que trabaja en una administración pública qué le pasa si dice “no” a cualquier cargo o carguillo que desee privilegiar algún asunto o asuntillo saltándose las normas.

Sí, creo que el funcionariado debería estar fuera del control político, porque como muy bien dice Alberto Ortiz de Zárate (alorza en la red), en Administraciones en red, cada nuevo maestrillo que entra intenta cambiarlo todo: circuitos, impresos oficiales, carteles, normas…y funcionarios si puede.

“… En Francia, dicen que dicen que “el ministro se casa con su Ministerio”, lo que es una manera de decir que el funcionariado está fuera de control. Los políticos son como estrellas fugaces que se consumen en un frenético viaje, pero los funcionarios permanecen. Son ellos los que hacen la Administración. Muchas veces, el personal fijo mira con bienhumorado escepticismo al alto cargo recién nombrado que viene a reformar la Administración, una vez más…”

Estupendo este post-ficción de administración 2.0 especulando con un mundo feliz sin funcionarios.

Y todo esto tiene consecuencias. Iremos desgranando. Empiezo por la salud. Un aumento de la mortalidad, como dice Javier Segura del Pozo, en Salud pública y algo más, al presentarnos el estudio sobre cómo afectan los recortes sociales en Europa a la salud de la gente.

Comprender, es la mejor manera de poder exigir a nuestras administraciones, y al funcionariado que trabaja para hacerlas funcionar, cosillas como la transparencia, que dice Marc Garriga en Caldo casero / Brou casolà , aunque no sólo a las administraciones. A todo bicho viviente, excepto quizás, cucarachas, topos y todo esos animalillos que desaparecerían sometidos a la luz y a la claridad.

El chiste de Forges, claro

Buenas y saludables vacaciones.

Olga Fernández Quiroga

2 respuestas a Funcionariado, ciudadanía y tijeretazo

  1. MarcG dice:

    Gracias por la referencia Olga.

    Efectivamente, es evidente que la sociedad no es consciente de lo que es el sector público y, especialmente, de lo que implica recortarlo.

    Desgraciadamente desde el sector público no hemos sido capaces de explicar (de convencer!) al conjunto de la sociedad el trabajo que hacemos.

    Por este motivo creo que la transparencia (absoluta, sin tapujos) es una buena herramienta para que se vea lo que se hace en el sector público y, muy importante, para que el conjunto de la sociedad se implique en mejorar dicho sector público, al fín y al cabo es de todos… ¿no?

    Saludos.

    • criterium dice:

      Te sigo, Marc y en la medida que pueda aportar algo, lo hago. De acuerdo en todo lo que señalas. Me gusta el concepto de transparencia absoluta y sin tapujos. Entre todos los que creemos en ella, tenemos que convencer a los gestores institucionales y sobre todo, hacerles ver y verlo nosotros mismos como sociedad que el sector público somos todos. Si fuéramos por el mundo con esta posición…anda que no cambiarían las cosas.
      Un afectuoso saludo

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