Al Capone o la redención por los impuestos

febrero 24, 2017

Así como al mafioso Al Capone nunca lo detuvieron por sus crímenes sino por cuestiones fiscales, hoy, leyendo este artículo de Salvador López Arnal, en Rebelión,  me vuelvo a acordar del manifiesto “ens oposem a la legalització de la contaminació radioactiva”

Capone

 

 

Lo traduzco al castellano. Las negritas, links y algunos añadidos (en cursiva), en el texto, son míos.

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NOS OPONEMOS A LA LEGALIZACIÓN DE LA CONTAMINACIÓN RADIACTIVA

Desde el inicio de la energía nuclear se ha tenido constancia de que el funcionamiento cotidiano de los reactores emitía elementos y compuestos radiactivos que podían afectar negativamente a la salud de las personas y de todos los seres vivos.

Desde la industria nuclear se ha insistido repetidamente en que dichas emisiones, denominadas de «bajas dosis», eran inofensivas. A petición de personas y colectivos diversos se han hecho estudios con conclusiones que han insistido una y otra vez en la misma idea: que se trataba de emisiones inocuas. El más publicitado, el “Estudio epidemiológico del posible efecto de las radiaciones ionizantes derivadas del funcionamiento de las instalaciones nucleares y radiactivas del ciclo de combustible nuclear españolas sobre la salud de la población que reside en su proximidad”,  redactado en 2009 por el Instituto de salud Carlos III, fue presentado como una investigación «concluyente» de que no había relación entre las centrales nucleares y la salud de la población.

El pasado 29 de noviembre de 2016, en Catalunya, el gobierno del PDECAT (Convergencia) y ERC (Esquerra Republicana de Catalunya), que gobiernan bajo el nombre de Junts pel sí aprobó, como parte de sus presupuestos para el 2017, el “Proyecto de Ley de medidas fiscales, administrativas, financieras y del sector público; de creación del impuesto sobre el riesgo medioambiental de la producción, manipulación y transporte, custodia y emisión de elementos radiotóxico; del impuesto sobre bebidas azucaradas envasadas; del impuesto sobre grandes establecimientos comerciales, y del impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos »

Aquí el nº 273 del  Butlletí oficial del Parlament de Catalunya de fecha 29 de noviembre de 2016, en el que se presenta este Proyecto de Ley que reconoce en su articulado, entre otras cosas, que la “dispersión de elementos radiotóxicos genera un importante riesgo medioambiental y para las personas, (…)», y declara que quieren cobrar un “impuesto” por las «emisiones rutinarias (…) que se producen en la operación normal de un reactor termonuclear». El Proyecto de ley supone el reconocimiento oficial que el funcionamiento cotidiano de los reactores nucleares tiene impactos en la salud de la población.

Como personas preocupadas por los aspectos sociales de la salud, tanto de Catalunya como de cualquier lugar, consideramos inaceptable que una actividad considerada un peligro para las personas no sea objeto de prohibición o de eliminación progresiva y que, en cambio, se regule con un «impuesto» que permitirá su continuidad.

Un «impuesto» que, además, tiene el efecto perverso de que a mayor contaminación radiactiva más ingresos para el gobierno, y más tranquilidad para las compañías que lo generan; compañías que pueden recuperar la cuantía del impuesto con un incremento de tarifas, por lo que sería la ciudadanía quien terminaría pagando el derecho de estas compañías a envenenar el entorno con radiactividad.

En consecuencia, pedimos la eliminación de todo el Capítulo séptimo del Proyecto de Ley, y las menciones que se hacen del impuesto en otras partes del documento. El gobierno de la Generalidad tiene que renunciar a lucrarse a costa de la salud de la población; es lo mínimo que se puede esperar de un gobierno democráticamente elegido.

Consideramos que lo que debe hacer un gobierno de Catalunya, elegido para representar la ciudadanía, es suprimir esta fuente de enfermedad y sufrimiento, utilizando todos los recursos legales de que dispone.


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Los que hablamos de los problemas para la salud y el medio ambiente que comporta la energía nuclear,  siempre estamos cuestionados desde frentes diversos como una especie de cenizos en el mejor de los casos o directamente mentirosos y cosas peores en el peor de los casos.

– ¿No quedamos en que todo esto era inocuo?

– ¿No quedamos en que no había ningún peligro?

– ¿Qué tenemos que hacer la ciudadanía? ¿Quedarnos tranquilos porque ya se pagan impuestos y esa es la redención de los pecados?

Este es un caso, muy concreto pero generalizable, que se enmarca en un contexto y una ideología política del mercadeo a todos los niveles: las bebidas azucaradas en estas mismas medidas, el Co2 que se compra y se vende, los vertidos de industrias contaminantes a los que se les van poniendo multas…

Me parece un razonamiento político francamente imbécil.

Aquí se puede firmar (al final del documento)

Olga Fernández Quiroga

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Barcelona, ciudad libre de glifosato

febrero 8, 2017

Acostumbrados a las malas noticias quiero que este post reproduzca una excelente noticia: el martes 7 de febrero Barcelona, mi ciudad, ya es una ciudad libre de glifosato.

En el tiempo record de un año y cumpliendo lo prometido, el equipo de gobierno del  Ayuntamiento de Barcelona  nos devuelve una ciudad que destierra los herbicidas químicos en los espacios verdes y la vía pública.

Sí, durante el año 2016 ya se empezaron a reducir en Barcelona realizándose pruebas piloto en 10 barrios de la ciudad. Ahora, en cada zona se elegirá el modo alternativo de actuar.

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Un cartel en un rincón del barrio en el que se puede ver el fungicida que se utiliza en el momeno y el que estaba escrito antes, el rondup

El comisionado de ecología, Frederic Ximeno lo explica en este vídeo

Y esto empezó

En el año 2015, se presentan en diversos municipios, entre ellos el de Barcelona,  diversas mociones, sobre el uso del glifosato. El CAPS ,Centre d’Anàlisi i Programes Sanitaris y la  Asociación Apquira son las entidades promotoras de la moción, juntamente con  Ecologistas en Acció , Som lo que Sembrem , Associació Salut i Agroecologia, ASIA  Col.lectiu Males Herbes  y el Comitè d’Empresa de Parcs i Jardins de Barcelona

El glifosato, tenía la calificación de “posiblemente cancerigeno” y en el año 2015, pasó  a tener la calificación de “probablemente cancerígeno”, por  la IAR: Agencia internacional para la investigación del cáncer, dependiente de la OMS.

Esta terminología, de posible a probable, que pudiera parecer sin importancia, resulta que es vital porque el “posible” implica una calificación genérica y el ” probable” es una calificación cuantificable. Y todo varía (al menos oficialmente).

Aquí algunos links del informe de la IAR

IARC Monographs Volume 112: evaluation of five organophosphate insecticides and herbicides (20 March 2015)

Traducción francesa del artículo del año 2015 de the Lancet en donde se reconoce que el glifosato ha sido clasificado como probablemente cancerígeno (en la última línea del artículo).

La lucha de las personas en la defensa de la salud de la población ha sido muy ardua y muy dura. No obstante, hay que enfrentarse a Monsanto , vendedora del Rondup y dueña de la patente  de soja modificada genéticamente que en un primer momento resistía al glifosato.

Monsanto utiliza toda su fuerza lobista en la Unión Europea para que no se prohíba el uso de su herbicida, a pesar de todas las evidencias, empezando por la primera: que no era biodegradable tal y como demostró  Monique Robin, la investigadora francesa autora del documental “el mundo según Monsanto “ . Merece la pena verlo, si no lo visteis en su día o volver a verlo hoy si ya lo habéis visto, para entender la enorme importancia de que miles de municipios como Barcelona, piensen en la salud de su ciudadanía antes que en el beneficio de grandes empresas sin escrúpulos.

Nuestra alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, tiene razón cuando dice que desde las ciudades, desde el municipalismo, se pueden cambiar muchas cosas. Este es un gran y estupendo ejemplo de la colaboración entre la sociedad civil representada por las entidades y unas instituciones que saben que su razón de ser es servir a las personas, a lo que todos tenemos en común. Y la vida y la salud, sin duda es algo que tenemos en común.

El glifosato se ha encontrado en el agua, suelo, orina, leche materna…

Recordemos el caso del DDT, que sigue presente en la leche materna después de haber sido retirado del mercado en los años 1970. Y es que  está en el medio ambiente.

El interesante programa de RTVE el escarabajo verde, nos presenta este reportaje titulado  “el matón de las hierbas” ,(el matón, claro, es el glifosato).

Canal Sur: Reportaje con intervenciones de la industria, de la universidad, del agricultor y de las alternativas de uso del glifosato en los olivares.

Y este espeluznante vídeo, un informe italiano, con subtítulos en castellano que presenta el caso de Argentina y su modelo agropecuario. O sea que hay que seguir en la lucha.

Me resulta muy obsceno que una y otra vez aparezca el chantaje mortífero sobre el empleo: trabajar equivale a morir o enfermar gravemente, como en el caso Wolkswagen. Y eso es para el trabajador, para su familia y para sus conciudadanos. Terrible chantaje que cada vez se utiliza más y se nos presenta con cierta “normalidad”. Es totalmente anormal y criminal. Trabajamos  para vivir. No para morir.

Por eso quiero que nos felicitemos todos. Felicidades a Barcelona y a todos las ciudades del mundo que comparten estos objetivos.!!!

Olga Fernández Quiroga