Barcelona, ciudad libre de glifosato

febrero 8, 2017

Acostumbrados a las malas noticias quiero que este post reproduzca una excelente noticia: el martes 7 de febrero Barcelona, mi ciudad, ya es una ciudad libre de glifosato.

En el tiempo record de un año y cumpliendo lo prometido, el equipo de gobierno del  Ayuntamiento de Barcelona  nos devuelve una ciudad que destierra los herbicidas químicos en los espacios verdes y la vía pública.

Sí, durante el año 2016 ya se empezaron a reducir en Barcelona realizándose pruebas piloto en 10 barrios de la ciudad. Ahora, en cada zona se elegirá el modo alternativo de actuar.

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Un cartel en un rincón del barrio en el que se puede ver el fungicida que se utiliza en el momeno y el que estaba escrito antes, el rondup

El comisionado de ecología, Frederic Ximeno lo explica en este vídeo

Y esto empezó

En el año 2015, se presentan en diversos municipios, entre ellos el de Barcelona,  diversas mociones, sobre el uso del glifosato. El CAPS ,Centre d’Anàlisi i Programes Sanitaris y la  Asociación Apquira son las entidades promotoras de la moción, juntamente con  Ecologistas en Acció , Som lo que Sembrem , Associació Salut i Agroecologia, ASIA  Col.lectiu Males Herbes  y el Comitè d’Empresa de Parcs i Jardins de Barcelona

El glifosato, tenía la calificación de “posiblemente cancerigeno” y en el año 2015, pasó  a tener la calificación de “probablemente cancerígeno”, por  la IAR: Agencia internacional para la investigación del cáncer, dependiente de la OMS.

Esta terminología, de posible a probable, que pudiera parecer sin importancia, resulta que es vital porque el “posible” implica una calificación genérica y el ” probable” es una calificación cuantificable. Y todo varía (al menos oficialmente).

Aquí algunos links del informe de la IAR

IARC Monographs Volume 112: evaluation of five organophosphate insecticides and herbicides (20 March 2015)

Traducción francesa del artículo del año 2015 de the Lancet en donde se reconoce que el glifosato ha sido clasificado como probablemente cancerígeno (en la última línea del artículo).

La lucha de las personas en la defensa de la salud de la población ha sido muy ardua y muy dura. No obstante, hay que enfrentarse a Monsanto , vendedora del Rondup y dueña de la patente  de soja modificada genéticamente que en un primer momento resistía al glifosato.

Monsanto utiliza toda su fuerza lobista en la Unión Europea para que no se prohíba el uso de su herbicida, a pesar de todas las evidencias, empezando por la primera: que no era biodegradable tal y como demostró  Monique Robin, la investigadora francesa autora del documental “el mundo según Monsanto “ . Merece la pena verlo, si no lo visteis en su día o volver a verlo hoy si ya lo habéis visto, para entender la enorme importancia de que miles de municipios como Barcelona, piensen en la salud de su ciudadanía antes que en el beneficio de grandes empresas sin escrúpulos.

Nuestra alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, tiene razón cuando dice que desde las ciudades, desde el municipalismo, se pueden cambiar muchas cosas. Este es un gran y estupendo ejemplo de la colaboración entre la sociedad civil representada por las entidades y unas instituciones que saben que su razón de ser es servir a las personas, a lo que todos tenemos en común. Y la vida y la salud, sin duda es algo que tenemos en común.

El glifosato se ha encontrado en el agua, suelo, orina, leche materna…

Recordemos el caso del DDT, que sigue presente en la leche materna después de haber sido retirado del mercado en los años 1970. Y es que  está en el medio ambiente.

El interesante programa de RTVE el escarabajo verde, nos presenta este reportaje titulado  “el matón de las hierbas” ,(el matón, claro, es el glifosato).

Canal Sur: Reportaje con intervenciones de la industria, de la universidad, del agricultor y de las alternativas de uso del glifosato en los olivares.

Y este espeluznante vídeo, un informe italiano, con subtítulos en castellano que presenta el caso de Argentina y su modelo agropecuario. O sea que hay que seguir en la lucha.

Me resulta muy obsceno que una y otra vez aparezca el chantaje mortífero sobre el empleo: trabajar equivale a morir o enfermar gravemente, como en el caso Wolkswagen. Y eso es para el trabajador, para su familia y para sus conciudadanos. Terrible chantaje que cada vez se utiliza más y se nos presenta con cierta “normalidad”. Es totalmente anormal y criminal. Trabajamos  para vivir. No para morir.

Por eso quiero que nos felicitemos todos. Felicidades a Barcelona y a todos las ciudades del mundo que comparten estos objetivos.!!!

Olga Fernández Quiroga

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