La corrupción, también entre profesionales de la medicina

mayo 16, 2013

La corrupción no es un accidente del Sistema, la corrupción es el propio Sistema y por eso, entre otras razones, debemos cambiar.

Ahora el caso de los médicos.

Muchos profesionales de la medicina ven en la degradación de la calidad y la accesibilidad al sistema público de salud (listas de espera alargadas), una magnifica ocasión de “ganarse mejor la vida”.

Ya es un tópico decir al paciente:

– tenemos mucha lista de espera para operar, más de un año

cuando en realidad, si miramos la información del CatSalut  que consta en su Web, la demora de lista por aquel procedimiento, en aquél hospital, es de menos de 5 meses; además hay una garantía, para los procedimientos más frecuentes, de operarlos antes de los 6 meses y el paciente, desesperado por su dolor o su problema, pregunta

– ¿que podemos hacer doctor?

El otro puede responder varias cosas:

a.- (el buen profesional): “trataré de priorizar en la lista porque usted vive sola, tiene mucho dolor, mucha incapacidad funcional, etc… y con ello podemos operar en 3 o 4 meses

b.- (el mal profesional)  puede decir: “mire, en este hospital operamos por las tardes, paga usted parte del tratamiento y así no tenemos lista de espera” (corrupción) o también puede decir: “mire, venga a verme a mi consulta privada y podemos hablar “(más corrupción).

Estos hechos, no ocasionales o accidentales en el Sistema sanitario, manifiestan una falta de profesionalidad de algunos médicos (de no saber o no querer manejar bien su lista de espera) además de una falta absoluta de ética profesional.

Pero es que en el Sistema sanitario catalán “dual” (provisión público / privado concertado), nada transparente, fruto históricamente de un “mercado de relaciones e influencias” más que de obediencia a una planificación de las necesidades reales de cada territorio, una evaluación transparente y profunda de los resultados económicos y los resultados en salud de la población, la corrupción ha sido tolerada, encubierta y para muchos responsables un camino lento y constante hacia la privatización de servicios para dar negocio a los amigos y a algunos profesionales. La corrupción, tanto de los mandos, responsables políticos, profesionales y empresas, no ha sido un accidente. La corrupción ha estado en el núcleo del sistema y por eso hay que cambiarlo.

Hay que denunciar caso por caso, juzgarlos y castigarlos, pero sobre todo, necesitamos que haya gobernabilidad democrática, transparencia absoluta, no lucro con la sanidad ni la salud, establecer claramente lo que es público de lo que aún tenemos que mantener con concierto, controlado minuciosamente, para cubrir las necesidades de determinado territorio, incompatibilidades de cargos directivos y profesionales, asistencia pública y privada en el mismo centro por los pacientes del CatSalut prohibida. Código ético de profesionales y centros de provisión de servicios públicos, explícito, firmado, controlado y sancionado si es preciso, por agencia independiente.

En definitiva, que el Parlamento y el Departamento de Salud manden, planifiquen, financien, evalúen y sancionen con transparencia, según necesidades de la población. Cosa que no han hecho desde hace mucho tiempo.

Josep Martí Valls (09/05/2013)

NOTA: La traducción al castellano del post (originalmente en catalán), los subrayados, links y el vídeo, son míos.

Per cierto: la consulta de listas de espera sólo permite operaciones quirúrgicas y pruebas diagnósticas. No visitas.

Olga Fernández Quiroga

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Drogodependencias y compromisos ciudadanos versus “aquí no”

diciembre 14, 2010

Encantada de que nuestro colega Pep Martí, haya querido enviarnos la crónica de esta Jornada. Aquí va.

Frente a las resistencias y la oposición de determinados sectores de la población a procesos de implementación de algunos servicios, especialmente aquellos más vinculados a los grupos más vulnerables de la sociedad, fenómeno conocido como nimby, la Federación Catalana de Drogodependencias y el Acuerdo Ciudadano para una Barcelona Inclusiva, han querido profundizar en el problema y consensuar una propuesta de orientaciones y criterios para hacer de marco de referencia en el abordaje de estos problemas. El título: Construimos compromisos frente al “aquí no”. Fue el 2 de diciembre en la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona

Ha sido un proceso bastante participativo, que recoge las reflexiones de la V Jornada de la Federación el año 2009 y se sigue por un período de aportaciones y reflexiones de 20 personas con experiencia en el tema. El documento fue validado por una comisión del Acuerdo Ciudadano por una Barcelona Inclusiva.

Finalmente esta jornada de 2010 fue el marco de trabajo para contrastar, enriquecer y validar el documento así como dar a conocer a diferentes agentes. La Jornada con 4 mesas redondas, con 22 participantes en total: políticos, organizaciones ciudadanas y profesionales, medios de comunicación y aprendizaje desde la experiencia.
El documento de orientaciones y criterios, es una guía de cómo planificar y llevar a cabo la implantación en un determinado territorio de un equipamiento o servicio social que puede comportar actitudes o acciones de rechazo por parte de vecinos de este territorio.

Se basa en 10 capítulos a tener en cuenta:
Anticipar, Justificar (técnicamente el proyecto), Planificar, Reforzar alianzas, Escuchar, Explicar, Implicar (diálogo, recoger propuestas), Informar con rigor y transparencia, Ejercer el liderazgo (al final el responsable es el político) y Actuar.

En definitiva, este proceso es una muestra de cómo hacer las cosas bien hechas, con una dinámica participativa extensa y razonada y con un compromiso de los agentes implicados.

Josep Martí Valls