INICIATIVA PENAL POPULAR (IPP)

marzo 12, 2012

Pocas veces un acto puede aunar la razón, la emoción y la acción. Con el aderezo del humor, aquí y allí. El acto que tuvo lugar el sábado 10 de marzo en el Auditori de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona es un ejemplo. Ha sido, es, porque estamos en los comienzos, un honor haber podido participar y compartir emoción y pensamiento.

Se presentaba la Iniciativa Penal Popular, cuyos objetivos son conseguir una condena social nacional/internacional y penal en relación a diversos aspectos que las políticas ultraliberales, llamadas recortes, tienen sobre la salud de  de las personas y la organización del Sistema Público de Salud.

Organizaciones, Entidades, Grupos, Colectivos Sociales, Personas a título individual, una ciudadanía activa en un sistema de salud participativo.

Hubiera preferido que nuestra sociedad fuera evolucionando de una manera gradual y placentera, pero si algo tiene de positivo este intento de destruir el Estado de Bienestar, es que la ciudadanía, en diferentes foros, de diferentes maneras, aportando cada cuál lo que puede y lo que sabe, reacciona y actúa.

Y aquí estamos, aunque no salgamos en los grandes medios de comunicación o salgamos muy poquito y tengamos que crearlos, aunque nos impidan participar en nuestras instituciones y tengamos que organizar nuestros propios modelos participativos, compartiendo conocimiento colectivo, colaborando, diferentes, diversos, sin unanimidades, pero resolutivos y activos, cada vea abarcando más campos, cada vez más creativos, siempre haciendo red. El hastag para Twitter #IPPFemSalut.

La sala al completo

Esta es la Web de la IPP

Y este el post de Dempeus con toda la información sobre el acto.

Y estos son los 10 puntos claves( los subrayados son míos):

1. – ¡Se quieren hacer ricos a costa de nuestra salud! Ponen el negocio por encima de la salud y la sanidad pública.

La crisis que comenzó en 2008 se ha convertido en la gran coartada de una estafa continuada contra la mayoría de la población, y es, de hecho, una ofensiva de la lucha de clases que está ganando una minoría privilegiada. El dinero procedente de nuestros impuestos que deberían garantizar los servicios públicos básicos, los derechos humanos y de ciudadanía, son arrebatados por el capital financiero, o invertidos en proyectos contrarios a los intereses de la población y al medio, o desviados por los corruptos hacia los paraísos fiscales. Las necesidades básicas de la población quedan desatendidas mientras se pervierte y privatiza la enseñanza y la salud públicas, y se deterioran o se frenan servicios sociales básicos en la lucha contra la pobreza y la exclusión social, como la RMI y las ayudas a la dependencia.

2. – Con tantas regresiones sociales nos harán perder la salud. Lo que llaman recortes son agresiones a los derechos de la ciudadanía en todos los ámbitos de la vida.

A los recortes y políticas de contención del gasto con la que quieren seguir manteniendo e incrementando una distribución de la renta favorable a los más poderosos, hay que sumar los costes sociales de la crisis financiera y de empleo, y los “planes de austeridad “que no son sino un fraude y un mecanismo perverso de incremento de la explotación y pérdida de derechos económicos y sociales, como el derecho al trabajo, la vivienda, la protección social. El sufrimiento cotidiano de millones de familias que ven en peligro su supervivencia son ejemplos de los estragos aterradores de esta crisis. Los determinantes sociales de la salud encienden todas las señales de alerta mientras se producen cierres de los centros de atención y de prestaciones, y se cometen agresiones premeditadas y punibles contra la sanidad pública.

3. – Hay responsables políticos y empresariales, con nombres y apellidos, que deben dar la cara ante la ciudadanía y ante los Tribunales.

¿Quiénes son los responsables? Si los responsables económicos se esconden en el anonimato o en los nombres de grandes empresas, los responsables políticos deben dar la cara. Ya basta de esconderse detrás “los mercados”. Fueron elegidos para representar nuestros intereses, y ninguna votación masiva con juegos de mayorías relativas los excusa para cambios de fondo y sentido en los programas electorales, ni para ser complacientes con la corrupción, ni consentir retrocesos en el proceso civilizatorio que cuestan sufrimientos y vidas.

4. – Es necesario y legítimo que la inmensa mayoría nos defendamos. Las personas más frágiles y débiles son quienes pagan las peores consecuencias.

¿Quién se lleva la peor parte? En todo el mundo occidental, millones de familias han perdido su hogar o están en proceso de desahucio. Los sistemas de pensiones privadas de muchos países dejan a personas mayores en la pobreza, mientras desaparecen los ahorros familiares de los países más golpeados por la estafa de la crisis. La tasa de paro ha llegado a España en el 22,85%, y la del paro juvenil supera el 49,6% de la población activa con edad inferior a los 25 años. La precariedad en el trabajo y la vida, las pérdidas de derechos laborales, la perversa contraposición de estos con los derechos de ciudadanía, los intentos de culpabilización múltiples sobre las personas -en especial las más desprotegidas: enfermos y enfermas crónicas, personas con discapacidades, inmigradas, mujeres, etc., nos lleva a calificar todos estos comportamiento como crímenes contra la humanidad que merecen una amplia y decidida Iniciativa Penal Popular contra los responsables políticos directos, en cada ocasión, de cada fechoría. ¡Nos han llevado a una sociedad gravemente enferma, y deben responder de sus actos!

 

5. – No son recortes. Son violaciones de los derechos humanos y sociales, y crímenes contra la humanidad. Son conscientes de que con sus decisiones están creando sufrimiento y enfermedad.

Según el Tribunal Penal Internacional, crimen contra la humanidad es “cualquier acto inhumano que cause graves sufrimientos o atente contra la salud mental o física de quien los sufre, cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil”. Pues eso es lo que están haciendo los poderes económicos y políticos: crímenes contra la humanidad que hay que desenmascarar, investigar y obligar a que los culpables sean apartados de sus responsabilidades y rindan cuentas ante los pueblos y la justicia.

6. – Atacan la sanidad, atacan las condiciones de vida, atacan a las personas, atacan la sociedad y el país. Y lo hacen con impunidad y conscientes de sus actos.

La durísima política contra la sanidad pública del Gobierno de CiU está vaciando el contenido del Estado social, lesionando derechos fundamentales de la persona, y en concreto el derecho a la asistencia sanitaria, y trata a los pacientes y a los profesionales sanitarios como si de una mercancía se tratara. Mienten cuando afirman que no se verá afectada la calidad de la atención, cuando ya es escandalosa la pérdida de puestos de trabajo del sector y el aumento de las listas de espera. El Gobierno de CiU ataca frontalmente el desiderátum del preámbulo constitucional que propugna “asegurar a todos una calida de vida digna” y vulnera de forma reiterada los derechos a la salud proclamados en los artículos 43 de la Constitución y 23 del Estatut de Catalunya. Ni la crisis ni el déficit pueden justificar la destrucción de este derecho sin el cual no es posible garantizar el respeto a la “dignidad humana” ni el “libre desarrollo de la personalidad”.

7. – Fuera corruptos y malhechores de nuestra sanidad pública. Hay desmantelar sus negocios sucios y sus tramas.

Cuando la política fundamentada sobre los derechos se sustituye por otra que los corrompe y los suplanta por el ansia de beneficio económico, aumenta la desigualdad social y se favorecen todo tipo de exclusiones, marginaciones y, en definitiva, la pobreza. En Catalunya, las cifras de paro alcanzan ya las 750.000 personas, mientras se reducen los salarios y se concentra la renta y la riqueza en una fracción de la población muy pequeña que es la única gran beneficiada de esta crisis. Las expectativas de vida de la inmensa mayoría de la población disminuyen en relación directa al sufrimiento social y económico, a las privaciones que deben hacer frente en esta crisis que es, en definitiva, la gran estafa contra la inmensa mayoría de trabajadores y trabajadoras.

8. – Con nuestra salud no se juega. ¡Ni un paso atrás! Sanidad pública, universal equitativa, integral y de calidad, sin ningún nuevo co /Re/pago ni ticket moderador … ! Se trata de una conquista social histórica a la que nunca renunciaremos.

Los Derechos Humanos han evolucionado hasta incluir los derechos económicos, sociales y culturales. La Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos de la ONU. celebrada en Viena en 1993, determinó que: “Todos los derechos son universales, individuales e interdependientes y están relacionados entre sí. La comunidad internacional debe tratar los derechos humanos en forma global y de manera justa y equitativa, en pie de igualdad y dándoles a todos el mismo peso”. También la Constitución española establece que se debe garantizar que la libertad e igualdad sean “reales y efectivas” (art. 9.2), y podemos afirmar que los poderes públicos no sólo no pueden empeorar los niveles de satisfacción de los derechos sociales, sino que deben actuar avanzando hacia cotas más altas de prestaciones. Es lo que se conoce como principio de no regresividad o, mejor, de progresividad, reconocido a escala internacional.

9. – El Gobierno agrede nuestros derechos, incumple las leyes y vulnera la dignidad humana. Tenemos muchos argumentos para denunciar las consecuencias funestas de su política.

Nuestra Iniciativa Penal Popular, pues, debe basarse en todos los fundamentos jurídicos y debe tomar y adoptar todas las facetas y acciones que sean necesarias para hacer prevalecer el derecho a la salud. Se basa en múltiples denuncias, a todos los niveles, a los poderes políticos porque con sus medidas (entre las que se incluye la aprobación de unos Presupuestos insuficientes para cubrir las necesidades básicas de la población) atentan al derecho básico a la dignidad humana y vulneran de forma reiterada el derecho a la salud.

10. – Queremos que la justicia se pronuncie también ante la gravedad de estos hechos.

La violación por los poderes públicos de este derecho, en la medida que constituye como derecho propio de la ciudadanía un derecho cívico, obliga a plantear la posibilidad de que las decisiones políticas de gravísimas restricciones sanitarias no sólo sean un abuso de poder, sino que tengan relevancia penal que se puede perseguir ante los tribunales por parte e los perjudicados y la fiscalía, de oficio en base al art. 542 del Código Penal que castiga las autoridades y funcionarios públicos que “impiden” a los ciudadanos “el ejercicio de derechos cívicos”, en un precepto que contempla de forma genérica la violación de derechos innominados que, por su trascendencia personal y social, merecen una protección más intensa como es la penal.

Algunas fotos en Picasa

Olga

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POBRES Y RICOS, DERECHOS vs CARIDAD

octubre 10, 2011

Hubo un tiempo, pongamos a principio del siglo pasado, en que la sanidad era considerada un bien privado. Había médicos que se esforzaban en asimilar los conocimientos empíricos de la época, en el ejercicio libre de la profesión. Y había también un tipo de asistencia que hoy diríamos de beneficencia, de caridad, para los sectores sociales más desfavorecidos.

El concepto de seguridad social, implica un encuadre o ideología muy diferente: cobertura universal, una amplia cartera de servicios y el derecho de acceso para todos los ciudadanos. Este derecho de acceso universal, para todos, pobres y ricos, es contradictorio con la caridad ejercida hacía los más pobres, unos pocos. Hablo del concepto de ciudadanía.

Son dos modelos, dos concepciones de la sociedad, dos ideologías diferentes.

La que teníamos hasta ahora para definir nuestro modelo de salud era la de la prestación universal, como un derecho de ciudadanía. Es una idea arraigada en la población, que utilizan tanto ricos como pobres y que aún nadie se atreve a contradecir directamente, planteando abiertamente un modelo caritativo tipo norteamericano y  menos ahora  cuando ellos intentan poner las bases para ir hacía un modelo parecido al nuestro

Bajo el nombre de “retallades”  , “adecuación a la crisis” u otros términos retóricos, se están realizando acciones para desmantelar este sistema universal y de derecho y dado que no se atreven a decir claramente que desean ese sistema de beneficencia, se buscan rgumentos y conceptos esgrimidos no sólo por la derecha ultraliberal, que ya le corresponde, sino por una izquierda neo-progre, que destaca precisamente por haber dejado de utilizar esos servicios públicos que pretende “salvar”.

Algunos ejemplos.

¿Por qué tienen que tener sanidad gratis los hijos del Sr. X (ponga el nombre del Sr. Botín o similar) si se los pueden pagar?

Descarguemos el sistema público, enviando a los ricos a mutuas y sanidad privada (que por cierto casi no queda, porque es concertada).

Ahora, de paso, despidiendo médicos

¿Por qué voy a  pagar impuestos de servicios que no uso?

Ya que las desigualdades sociales están creciendo a ritmo exagerado, ¿por qué no hacemos políticas públicas para favorecer a los más pobres (o personas con pocos recursos económicos) y nos dejamos de tanto universalismo?

El argumentario va más o menos en esta dirección. Argumentos con mucha lógica y de sentido común.

Primera cuestión tramposa: dado que las desigualdades no surgen por generación espontánea, algo estamos haciendo mal, pero que muy mal, para que crezcan, en vez de decrecer. O para que sean los propios ricos quienes pidan ¡que les aumenten los impuestos!

Lecciones en Desigualdades Sociales en Salud de Javier Segura del Pozo

Analicemos los argumentos  Hay que dedicar  los impuestos para darles salud a los pobres, que los ricos ya se lo pagarán ellos ¿sí?. Sin lujos, claro. Para qué gastar en tres médicos si con dos tienen bastante. Para qué caros aparatos tecnológicos si con un poco de cariño tienen de sobra. Para qué van a probar el caviar si los pobres no saben apreciarlo.

Adivinad por dónde irían las cosas, perdón, cambio el condicional: por dónde irán las cosas. En cuanto la sanidad pública sea cuestión de unos pocos, y esos pocos sean los pobres, dejará de tener influencia pública, puede que tenga influencia religiosa caritativa, pero será un asunto marginal. Y el resto de la ciudadanía, la clase media-media, media-bajita y media-alta, a competir en el mercado: cuando puedas pagar, pagas y cuando no, te mueres o te pasas a la caritativa, a ver qué hay.

Y los que puedan pagar mucho y bien, que recuerden siempre que estarán tratando con una empresa en dónde es muy probable que primen los beneficios, entiéndase operaciones, tecnología de escaparate, lujo vacío…

La izquierda, por su parte, se esfuerza en decir que los pobres (las clases desfavorecidas), serán las que más sufran los recortes.

También argumento cierto, aunque incompleto. Lo vamos a sufrir todos, toditos todos.

Yo quiero vivir en una sociedad con un sistema de salud público y universal, en dónde la definición de salud sea la elaborada en el X  Congrès de Metges i Biòlegs de Llengua Catalana, celebrado en Perpignan en septiembre de 1976.

LA SALUD ES AQUELLA MANERA DE VIVIR QUE ES AUTÓNOMA, SOLIDARIA Y GOZOSA

Las personas que elaboraron esta definición, lo hicieron argumentando una por una todas las palabras utilizadas.

En este momento en que ya no se andan con sutilezas, como dice Baos en su blog , sino que están en fase de desmantelar de manera brutal, violenta y zafia tanto el Sistema de Salud como otros servicios públicos básicos, quiero reivindicar esta definición, su vigencia, su valencia ética, su solidez intelectual y para ello iré definiendo  en sucesivos posts, palabra a palabra lo que aquellos sabios pensaron para nuestro Sistema de Salud hace 36 años y que aún estando en vías de construcción (frágil), está a punto de ser derruido.

Quiero una sanidad (o educación) universal, con igualdad de oportunidades para todos, para las clases ricas y las clases pobres. Una cuestión de justicia social, de servicio público y de servicio publico de calidad. Y a partir de ahí decidimos cómo tenemos que contribuir. Luego, si las clases ricas no quieren utilizarla, es su decisión.

Otra cosa: la equidad, lo equitativo, ya se le supone.

Y me parece adecuado finalizar con este post en el blog de Julio Bonis, con Serrat y  una Junta de Mr. Botín  y con este divertido montaje de vídeo en forma de hip-hop y subtitulado en español de la pelea HAYEK vs KEYNES

 

Un abrazo a pobres, ricos e intermedios.

Olga


Salud, atunes, excusas…y soluciones

julio 6, 2011

La acumulación de mercurio en pescados como el atún, que luego comemos,  la explica concisamente uno de mis sabios-científicos preferidos, Eduard Rodríguez Farré, en una columnita, en el diario el Pais.

Eduard es muchas cosas: estudioso, divulgador, médico,  miembro del CAPS, profesor de investigación en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona, miembro del comité científico sobre los nuevos riesgos para la salud de la Comisión Europea y para mi, faro para cuando necesitamos su ayuda, como en el excelente post sobre El accidente nuclear de Fukushima y la salud  

Algunas de las cosas que dice:

–           La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), ya fijó a principios de la década pasada unos niveles máximos admisibles de metilmercurio en las personas. En algunos restaurantes de California hay carteles a la entrada que avisan a las embarazadas de los pescados que no deben comer.

–          Que se ha esperado demasiado, porque las evidencias son contundentes

–          Que hay efectos neurológicos sobre fetos y niños pequeños

–          Que se refiere a pescados grandes predadores, los que ocupan un lugar elevado en la cadena trófica: todos los atunes, no sólo el rojo

–          Que este es el mecanismo: el mercurio llega al mar procedente en parte de vertidos y como resultado de la actividad industrial humana. Los microorganismos que están en el mar lo transforman en metilmercurio, que es la forma más tóxica de este metal. El metilmercurio sigue un proceso muy largo de bioacumulación en la cadena trófica: los invertebrados comen el plancton, los peces grandes se comen a los pequeños, y así se va acumulando. Los peces que están en la cima de la cadena trófica, como el pez espada, el atún o el lucio acumulan más cantidad que el resto.

–          Que se puede solucionar, deteniendo los vertidos contaminantes

–          Y que esto ya se descubrió hace más de 50 años: a raíz de una epidemia ocurrida en Japón, en la Bahía de Minamata. El vertido de mercurio por parte de una fábrica química provocó una epidemia de una enfermedad neurológica entre la población local. Los efectos de la contaminación por metilmercurio a través de la ingesta de ciertos pescados fueron luego confirmados por otros estudios epidemiológicos en sitios tan dispares como Brasil, Canadá o las Islas Feroe.

Esto no es todo. Aquí tenéis la historia de la ocultación del informe. Indignante y absurdo.

Aquí la Web de OCEANA,  con la relación de todas las medidas que hace tiempo vienen pidiendo, como informar en los puntos de venta (cosa que ya se hace en otros paises)  y la manera de eliminar directamente el uso de mercurio. Y con la relación de las empresas que siguen utilizando mercurio. Estupendo. En Catalunya son:

– Aragonesas Industrias y Energía, S. A.(Vila-Seca, Tarragona);

– Ercros Industrial, S. A. (Flix, Tarragona),

– Hispavic Ibérica, S. L (Martorell, Barcelona)

Pero también en:

– Andalucía: Aragonesas Industrias y Energía, S.A (Palos de la Frontera, Huelva).

Aragón: Aragonesas Industrias y Energía, S.A. (Sabiñánigo, Huesca), y Química del Cinca S.A. (Monzón, Huesca)

Cantabria: Solvay Química, S.L, (Torrelavega)

Galicia: Electroquímica y Electroquímica del Noroeste, S.A. (Lourizán, Pontevedra)

Lo mismo, en la Web de  ecologistas en acción , que hace muuuuuucho tiempo vienen pidiendo poner esta etiqueta: “Contiene metilmercurio. No recomendado para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, mujeres en edad fértil y niños”. Allí, encontraréis recomendaciones para comer pescado, propuestas, soluciones e informaciones como éstas:

–  una de las principales fuentes de contaminación por mercurio es la industria del cloro

– esta industria sigue utilizando, con el beneplácito de las administraciones, una tecnología del siglo XIX, obsoleta y peligrosa

– y las centrales térmicas de carbón, que contaminan el aire, envenenan fuentes y manantiales y cuyas emisiones el gobierno no regula.

Es para seguir indignada enterarse que nuestras instituciones utilizan con demasiada frecuencia, para ocultar informes de todo tipo que afectan a la ciudadanía, sean o no sobre salud, argumentos de este tipo:

– No perjudicar a las industrias, fabricantes…

– No alarmar a la población (se supone que el resto de mortales que no somos fabricantes, elaboradores/poseedores de informes…)

– No perjudicar puestos de trabajo

Pero me indigna aún más la irresponsabilidad de esas industrias, que continuamente tienen que estar controladas, fiscalizadas y reguladas por las instituciones, incapaces ellas mismas de asumir que el aire, el agua, no reconoce fronteras, ni físicas, ni políticas, ni de clases y que encima se dedican a pontificar sobre el gasto  y la insostenibilidad de la sanidad pública, reclamando desregularizaciones y libertades sin asumir un ápice de responsabilidad propia. Y a la de menos, amenazando con destruir puestos de trabajo si…

Ah, pero tranquilos que podemos enfermar y morir, no porque llegue nuestra hora, sino porque nos dedicamos a inyectarnos veneno en la vena alimentaria/medioambiental, pero eso sí, que lo haremos trabajando.

Innecesario que establezca las correlaciones, ¿verdad?.

Olga


La xenofobia, un peligro para la salud pública

mayo 23, 2011

Reproduzco este escrito firmado por profesionales de la salud pública, desmintiendo las afirmaciones que relacionan inmigración con rebrotes de enfermedades infecciosas.

El pasado día 13 de mayo conocimos una noticia grave: el Sr. Pau Fernández Monllaó, joven presidente del Partido Popular en Tortosa y candidato a la lista municipal de aquella ciudad, declaraba públicamente que su programa electoral promueve la creación de un “centro de acogida y control de enfermedades de transmisión” porque, aseguraba, “muchos inmigrantes cuando llegan aquí están infectados con tuberculosis, sarampión o enfermedades que en España han sido erradicadas, y tenemos que seguir un control para no incrementar el coste sanitario que pueden suponer después”. Y siguió proponiendo que cuando lleguen los inmigrantes en la ciudad pasen por un control sanitario previo para obtener el padrón.

Desde entonces, le han seguido las declaraciones de otros líderes del PP, como la de Alberto Fernández Díaz, en Barcelona, ​​y la de la propia presidenta del PP en Catalunya, Alicia Sánchez Camacho, que se refirió en campaña electoral en Salt, ciudad ejemplar en sus intentos de ser un referente convivencial en nuestro país, precisamente por la gran diversidad de procedencias de sus habitantes y por las soluciones que entre todos intentan arbitrar.

En Badalona, ​​Xavier García Albiol ya hace tiempo que practica la mentira y la difamación sistemática del colectivo de los “inmigrantes”, que identifica cada dos por tres con la “delincuencia”.

Sorprende aún el hecho de que ninguno de los altos líderes estatales del PP ha corregido el tiro, ni ninguna oficina de prensa de este partido ha desdicho nada de lo que dicen algunos de sus candidatos catalanes, de manera que podemos concluir que se trata de un posicionamiento claro por parte de un partido que puede tener una cuota importante de gobierno, a diferentes niveles, a partir del próximo día 22 de mayo, sobre todo en el resto de España. Están formulando un aviso contundente para el común de la ciudadanía, referido a nuestra salud y el futuro de nuestro estado del bienestar, en la medida que puedan llegar a ser administradores en algún grado.

En el terreno de la lucha partidaria de este convulso periodo electoral, en que la gente más poderosa acude con sus patrimonios y sus ganancias reforzados, mientras que la más vulnerable tiene en peligro todo lo que le corresponde (sueldo, vivienda, ahorros, prestaciones sociales), sólo algunos otros líderes políticos (pocos, para nuestro gusto) han situado la deriva del PP en la calificación que le corresponde.

Como profesionales de la salud pública, y a partir de nuestros conocimientos y experiencia, de lo que pasa también en otros lugares, y de nuestros posicionamientos personales en favor de una comunidad integrada en un mismo país que queremos respetuoso de los derechos y deberes humanos y garantizador del estado del bienestar para todos, consideramos que la relevancia de lo que se empezó diciendo desde Tortosa, y que ha ido extendiéndose por todo el país, como laboratorio de lo que, a buen seguro, se trasladará a todo el Estado, supone la rotura de una frontera: es una falacia hablar de la salud, el bien considerado más preciado para todos los ciudadanos, como de un peligro público cuando se trata de la de los “inmigrantes”, algo que, afirmamos, es rotundamente falso, que se dice de mala fe, y que, quien la dice, no está ni por la equidad entre toda la población ni para solucionar los problemas reales de nadie, venga de donde venga.

Foto:timbre sucio by  Bambo en Flickr

Una frontera que ha sido saltada sin ninguna vergüenza, apelando a la visceralidad de la gente y añadiendo leña al fuego a los problemas sociales que hoy nos afectan a todos, causados ​​por una organización salvaje de las finanzas y de la economía de la que la inmensa mayoría sufrimos las consecuencias…

No importa, al parecer, que el balance migratorio, tan intenso años atrás, ya se haya detenido drásticamente, como corresponde a la falta de oportunidades laborales, y que prácticamente sólo el  reagrupamiento familiar (una herramienta básica para la integración y la salud mental y social de los colectivos, y, por tanto, de toda la sociedad) sea lo que hoy se vaya acomodando y estabilizándonos demográficamente.

Los datos catalanes (IDESCAT et als) y españoles (INE) sobre el perfil de los recién llegados son bien concluyentes. Rescatamos una breve reseña de estos últimos, referidos al 2007 (cuando la situación todavía era al alza), contenidos en la Encuesta Nacional de Inmigrantes, realizada al conjunto español, que pone de relieve que la población inmigrante es mayoritariamente joven, un 72,3% de personas menor de 45 años, un 20,4% entre los 45 y los 64 y un 6,9% de más de 65, con más presencia masculina que femenina (52% y 48%, respectivamente) y con un elevado nivel educativo, superior globalmente al de la población autóctona (una de cada dos personas había completado los estudios de secundaria y el 20,5% de los inmigrantes era titulado superior). La encuesta recoge también su amplia diversidad cultural, social, religiosa y económica.

Era necesario que hiciéramos esta introducción, antes de entrar en lo que nos corresponde como profesionales, y que constituye el aval que nos permite hablar públicamente: siendo como es de complejo, hoy, el mundo de las relaciones humanas y, por tanto, de la salud de las colectividades, nos fijaremos sólo en lo que empezó este nuevo intento de incendio de la convivencia: se ha hablado de tuberculosis, sarampión o enfermedades que en España han sido erradicadas.

Sobre la primera de ellas sabemos, por la Agencia de Salud Pública de Barcelona, que “la tuberculosis, una enfermedad que era de elevada incidencia a mediados de los 90 en Cataluña, está disminuyendo de manera clara en esta década, siendo el año 2009 un 60% más baja que entonces “.

Con todo, la tuberculosis es una enfermedad bacteriana que se propaga más fácilmente, entre otros factores, por el hecho de vivir en entornos empobrecidos e insalubres, y es eso lo que tiene que ocupar a los poderes públicos y los que quieren ser  nuestros representantes. Proponer y encontrar soluciones.

En cuanto al sarampión, una enfermedad incluida en el calendario de vacunación, mantiene una cobertura elevada por parte de la población. Si siguen apareciendo casos se debe, bien a que se produce una acumulación de personas susceptibles (la vacuna no es eficaz al 100%) o bien a que hay familias que no quieren vacunar a sus hijos, que, por cierto, se da de manera bastante más frecuente entre personas autóctonas que entre las escasas recientemente. Un rebrote del sarampión detectado hacia el 2006 tuvo estas características.

Por tanto, los recién llegados a nuestro país y que se infectan de enfermedades virales como el sarampión u otras,  pertenecen a colectivos que no fueron vacunados en sus países de origen, que normalizan su situación al estar aquí y que pasan a encontrarse en la misma situación que el resto de ciudadanos.

En el caso de las enfermedades supuestamente erradicadas, pues, ni la tuberculosis ni el sarampión lo están todavía, ni en Cataluña ni en España, y los “inmigrantes” que se contagian de alguna de ellas lo hacen por los mismos motivos que la población autóctona.

Queremos finalizar con dos referencias: la primera, conocida hace pocos días, y que, aunque ha venido a corroborar datos anteriores, ha impactado aún a mucha gente: se trata del volumen 31 de la colección de Estudios Sociales de la Obra Social de “la Caixa” demostrativo  de que el balance entre lo que los inmigrantes residentes en nuestro país aportan a los indicadores del estado del bienestar es muy superior a los servicios sociales (también sanitarios) de que gozan.

La segunda referencia, referida directamente al terreno de la salud, es la que nos dan varios estudiosos, según la cual los inmigrantes residentes en el conjunto de España, tienen mejores indicadores de salud que la población general en su país y practican una menor utilización de los servicios sanitarios que la población autóctona de igual edad y sexo.

Las políticas de salud tampoco tienen que considerar a los inmigrantes como un colectivo homogéneo, que no lo es, del mismo modo que no lo es tampoco la población dicha autóctona, ni mucho menos, de manera que las políticas deben dirigirse al conjunto de la población, independientemente de su lugar de nacimiento, de género u otros condicionantes, y, además, deben contemplar las necesidades específicas de grupos de personas y de momentos de la vida de cada uno en que lo necesiten.

Es el paradigma de la lucha por la disminución de las desigualdades sociales.

Resumiendo: nos corresponde establecer e identificar la relación entre la salud de las personas y sus determinantes, como los estilos de vida, la situación económica, la familiar, la vivienda, las influencias sociales y comunitarias, las condiciones laborales (y, sobre todo, la falta de trabajo) y el uso de servicios educativos, culturales y sanitarios.

Esto es lo que nos debe permitir orientar las políticas destinadas a proteger la salud de la población, que somos todos. También, por supuesto, hay que tener presente el fenómeno migratorio. Naturalmente.

Pero de ninguna manera añadir a sus condiciones específicas la responsabilidad de atentar contra la salud de toda la comunidad.

Quien lo afirma lo hace con datos que no son ciertos y, en consecuencia, tampoco lo son los argumentos que se derivan. Miente descaradamente y comete una injusticia grave contra el conjunto de la población y, particularmente, contra las personas que han venido a vivir y a trabajar entre nosotros porque nuestro país los necesita. Todos somos ciudadanos.

Catalunya 18 de mayo de 2011

JOSEP M. ARMENGOU I IGLÉSIAS, metge salubrista, soci de la SSPCB (Societat de Salut Pública de Catalunya i Balears) i de la SESPAS ; CARME BORRELL, metgessa, CAPS (Centre d’Anàlisi i Programes Sanitaris); ELENA JORDI CASAS, metgessa de família; DAVIDE MALMUSI, metge especialista en Medicina Preventiva i Salut Pública;JOSEP MARTÍ VALLS, doctor en Medicina (membre del CAPS); JOANA MARTÍN BOCOS, infermera de salut comunitària; IRENE MOLINS TARANCÓN, fisioterapeuta infantil; ALBERT MONCADA RIBERA, psicòleg. Màster en Salut Pública; ANA NOVOA,  metgessa especialista en salut pública. Màster i doctora; GLÒRIA PÉREZ, metgessa especialista en medicina preventiva i salut pública; ROSA PUIGPINÓS I RIERA, tècnica superior en salut pública; MAICA RODRÍGUEZ-SANZ  tècnica en salut pública; ANNA SCHIAFFINO RUBINAT, BSC, MPH; CARME VALLS LLOBET, metgessa,( CAPS)

La noticia en  El periódico

Olga Fernández Quiroga


Sistema de Salud, partidos políticos y elecciones al Parlamento de Catalunya 2010

noviembre 19, 2010

Estoy muy orgullosa de haber coordinado este trabajo, que hemos realizado de manera colaborativa, 5 entidades cívicas para difundir entre la ciudadanía, el programa sobre el Sistema de Salud que presentan los partidos políticos en las elecciones autonómicas catalanas. Lo publicamos conjuntamente en las respectivas Webs.

Dos organizaciones de profesionales: el CAPS, con 25 años de historia y que agrupa a profesionales de la salud y el FOCAP, de reciente creación, a profesionales de atención primaria; una asociación ciudadana, DEMPEUS para la salud pública, presente en la red para elaborar, recoger y difundir toda clase de informaciones sobre Salud; una organización académica, el grupo GREDS-EMCONET de la Universitat Pompeu Fabra y reconocido prestigio internacional y nosotros, e-CRITERIUM, demostrando que es posible, deseable, útil, provechosa y necesaria la colaboración y la cooperación para que la salud, nuestro Sistema de Salud, sea esa construcción colectiva en la que todos estamos implicados y en la que todos podemos aportar.

A pesar de la rapidez con la que hemos tenido que realizar el trabajo, otras dos entidades se han adherido: el sindicato CC.OO. y la Coordinadora d’Usuaris de la Sanitat, CUS. Pedimos disculpas a las entidades que no han tenido tiempo de hacerlo.
En el documento encontraréis enlaces, acrónimos y las respectivas Webs de los partidos con representación parlamentaria: PSC, ICV-EUiA, ERC, CiU PPC, C’s.

Hemos resumido 4 temas
o Atención Primaria
o Equidad
o Financiación/ Modelo Público/Privado
o Participación Ciutadana

Cada tema dividido en apartados como: Nuevas tecnologías, desburocratización, Plan de innovación de la atención primaria y salud comunitaria, coordinación entre niveles asistenciales, equidad, distinción salud y sanidad, desigualdades en salud, copago, libertad de elección, sostenibilidad …y así hasta 36

Esperamos que nos sea útil a la ciudadanía y que todos los partidos políticos se sientan satisfechos al pensar que sus votantes quieren seguir participando más allá de las votaciones del día 28. Y que ese día 28 van a ser, además de votantes, ciudadanos con criterio.

Muchísimas gracias a todos por el trabajo. Una experiencia muy gratificante.

Olga Fernández Quiroga


Los partidos políticos y sus propuestas en política sanitaria

octubre 19, 2010

Los compañeros del FOCAP(Fòrum Català d’Atenció Primària), organizaron un acto con los diferentes grupos políticos para que expusieran sus propuestas sobre política sanitaria y atención primaria en salud.
Como disponemos, al menos, de dos resúmenes os remito a ellos: los del propio FOCAP y el del blog de DEMPEUS

Respecto a la pregunta que hice sobre participación ciudadana en salud, ya sea por falta de tiempo (algunos) y otros porque no tenían ni la más mínima idea de lo que les hablaba, dijeron poco. Cierto que con un minuto les era imposible contestar a todas las preguntas, por eso prometieron enviar sus respuestas, ya elaboradas y con todo el tiempo a su disposición, a la Web del FOCAP. Lo esperamos con muchas ganas y en cuanto estén disponibles comentamos más ampliamente, en espera de que nos digan cómo se plantean esta participación ciudadana.

Sea como sea, nos gusta mucho que la sociedad civil convoque a sus representantes políticos para dialogar sobre sus propuestas y esperamos y deseamos que se hagan multitud de actos como éste, en formatos delimitados para poder profundizar en temas concretos. Nosotros escucharemos, dialogaremos y presentaremos dudas y preguntas en espera también que después podamos volver a convocarlos para hablar de lo que se ha hecho. Este es un aspecto crucial de la participación: rendir cuentas.

Por cierto que en la Web del FOCAP, anuncian otro acto: la sostenibilidad del modelo catalán de salud a debate ¿Es el momento del Big Bang? en Alumni, de la Universidad de Barcelona

Olga Fernández Quiroga